lunes, 9 de mayo de 2016

O todo o nada

Lo nuestro era de idas y venidas, sin ponerle nombre, tampoco era necesario. A ninguna de las dos nos hacía gracia poner el punto y final a esto, quedar como amigas es más fácil. Quizás no como amigas sino en una amistad, que no es lo mismo, después de mis intentos fallidos de no saber nada de ella... Seguimos hablando, tampoco hay mucha diferencia, una pequeña diferencia, no hay sexo, sólo hablamos. 

Ella me cuenta sus líos, siempre tiene algo, tampoco es que me haga mucha gracia saber tanto, pero a fin de cuentas sé cómo es y siempre la quise así. Hablo de ''querer'' en el sentido más literal, como se quiere a alguien importante en tu vida, aunque deje de estar, siempre le vas a tener un cariño especial, no hablo de enamoramiento porque quizás nunca me lo he planteado o no he querido plantearme lo que realmente hay. A lo que iba, ella me cuenta y yo le cuento. 

Es una tía guapa y demasiado inteligente, es un todo, el problema es que sabe cómo engatusar a cualquiera, no tiene límites. Siempre me decía que me resistía demasiado para nada. Me sacaba de quicio lo sobrada que llegaba a ser, pero también reconozco que era una de las cosas que más me atraía de ella, porque normalmente llevaba razón.

El caso es que la otra mañana me encuentro un mensaje suyo al despertarme, me había escrito a las cuatro de la mañana.

     - Lo siento, no puedo. No quiero saber con quién vas o vienes, o sí, pero saberlo 
       me jode, a ti se te dan mejor estas cosas. Ni tampoco me va hacer como si nada. 
       Sabes que estoy  aquí. Un beso. 

Por un momento tuve la intención de contestar con un ''vale'' o un ''ok'', pero sé cómo le habría sentado así que decidí no contestar, aunque esto le jode igualmente, es imposible acertar. 

Siempre es así con ella, o todo o nada. 

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